Acto 1 – Escena 3

Coro:

Viene el Diablo
al mediodía.
La conciencia se relaja y se extravía
un sueño efímero.

Es el Diablo
quien contamina
un resplandor vidriado, una esquirla,
un fuego fatuo.

No hay emoción que ampare este asco
que abre la botella y nos alivia.
Como si el Diablo fuera un ángel
que sopla las brasas en su guarida.
¡¡Shaaaaa!!

Ángel de la guarda,
dulce compañía.
Ángel de la guarda en su guarida.
Al mediodía.

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