Garbancito

Era evidente que tenía que utilizar el clásico “Pachín, pachín, pachín…” y para darle un toque le di unos matices a la armonía y unas variaciones a la melodía incluyendo una pequeña sección central contrastante. Probé con la flauta y con el violín y, al final, me quedé con los dos.

 

 

 

 

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